El caudal del río Danubio, que atraviesa diez naciones desde Alemania hasta el mar Negro, descendió a mínimos históricos debido a una severa sequía.

La crisis paralizó la navegación en tramos clave, obligó a recortar la actividad energética y golpeó con dureza el transporte fluvial, la agricultura y el turismo en toda la cuenca.

En Rumanía, el caudal actual ronda apenas un tercio del promedio habitual para estas fechas. La combinación de precipitaciones muy por debajo de la media, altas temperaturas desde mayo y la reducción del agua del deshielo alpino provocó el desplome.

Los pronósticos meteorológicos agravan el panorama: los expertos no anticipan lluvias abundantes a corto plazo y alertan sobre una nueva ola de calor que elevará los termómetros hasta los 40 grados en varios países de la región.

T| TELESUR