
En un esfuerzo por detener la escalada de violencia en la región, los líderes de la Liga Árabe y de la Organización de la Cooperación Islámica se reunieron en la cumbre celebrada en Riad, donde demandaron una inmediata resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU para cesar las hostilidades en Gaza. Durante el evento, se abogó fervientemente por un embargo de armas contra Israel, al cual acusan de acciones genocidas.
El comunicado final de la cumbre resalta la urgencia de implementar medidas bajo el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas que obliguen a Israel a un alto el fuego. Asimismo, los líderes arremetieron contra la falta de compromiso israelí en las negociaciones de paz facilitadas por Egipto, Estados Unidos y Qatar, responsabilizándolo del fracaso de los diálogos.
El documento también denuncia los atroces crímenes del ejército israelí en Gaza, incluyendo ejecuciones, desapariciones y torturas, y exige la conformación de una comisión investigadora por parte de la ONU. En paralelo, se critica la ofensiva israelí en Gaza, calificada como una estrategia de «castigo colectivo» empleando el asedio y el hambre como herramientas de guerra.
En lo referente a Líbano, la cumbre condenó las continuas agresiones israelíes y las violaciones a la soberanía libanesa, solicitando sanciones punitivas que incluyan la prohibición de transferir armas y municiones a Israel, sumándose así a las iniciativas lideradas por Turquía.
Con estas declaraciones, la comunidad internacional sigue atenta al desarrollo de los acontecimientos, mientras se intensifican los llamados para una intervención más decisiva de la ONU. (EP/EFE)

