En una destacada sesión celebrada en Nueva York, la Asamblea General de la ONU se pronunció a favor de una resolución que protege los derechos de los pueblos indígenas. Con 168 votos a favor, solo Argentina se opuso, lo cual marcó un giro inesperado en el escenario diplomático internacional.

Argentina, bajo la nueva dirección del canciller Gerardo Werthein, fundamentó su rechazo argumentando que el documento carecía de claridad en garantizar los derechos humanos sin discriminación. La ministra plenipotenciaria, Andrea Repetti, explicó que ciertas ambigüedades podrían contravenir derechos fundamentales, sugiriendo que prácticas ancestrales podrían entrar en conflicto con la promoción de derechos universales.

Este voto es el primero de Werthein, quien tomó el relevo tras el despido de la excanciller Diana Mondino. Mondino había sido removida por el presidente Javier Milei tras un voto desalineado con las políticas de países como EE.UU e Israel. La decisión de Milei busca cimentar una posición política más coherente con estas naciones, desmarcándose en ocasiones de la opinión mayoritaria.

Repetti sostuvo que el respeto a las culturas indígenas es prioritario, siempre bajo el marco de los derechos humanos universales. Argentina, mantener su compromiso de garantizar estos derechos a todos sus habitantes sin discriminación.

La resolución en cuestión insta a reconocer, respetar y proteger los derechos de los pueblos indígenas, así como sus territorios y tradiciones culturales. Una meta esencial es fomentar su plena participación en la vida estatal, promoviendo la integridad de sus instituciones.