
El mercado del entretenimiento en Japón sorprendió el mundo entero y las plataformas digitales, con videos sobre la experiencia de la nueva tecnología 5D usada en salas de cine. A diferencia de las pantallas tradicionales, esta innovadora infraestructura rompe el molde al combinar los estímulos mecánicos y climáticos con lo que va pasando en la película.
El sistema cuenta con butacas hiperactivas que se mueven, vibran y tiran ráfagas de viento o agua, sincronizándose perfectamente con la proyección. Los videos que circulan en las redes sociales muestran cómo los asientos se inclinan y sacuden con fuerza en las escenas de acción, persecuciones o explosiones, una apuesta durísima con la que los cines comerciales buscan darle la pelea al streaming y devolverles la emoción a las salas.
El revuelo en internet ya suma millones de reproducciones y mantiene la opinión de la gente totalmente dividida entre el asombro y la duda, por una parte, muchísimos cinéfilos y tecnófilos aseguran que esto representa la evolución natural de la gran pantalla, un nivel de interactividad nunca antes visto.
Sin embargo, no todo el mundo está tan convencido; una gran cantidad de usuarios, manifiestan la intensidad de la experiencia, entre ajetreo, vibración y movimiento, que en algunas ocasiones puede ser abrumador, estresante o físicamente agotador, especialmente si se aprecian con largometraje largo de acción pura o de terror.
T/Agencias

