Taylor Swift volvió a convertirse en protagonista de titulares por la controversia celebración que organizó para dar un nuevo paso en su vida personal. La revelación de una cifra superior a los 160 mil dólares destinada a permisos municipales despertó la curiosidad de sus seguidores y puso nuevamente en el top los detalles detrás de su esperada boda con Travis Kelce.

El monto corresponde a los costos asociados con las autorizaciones requeridas para realizar un evento privado de gran escala en Nueva York. La información fue dada a conocer por autoridades de la ciudad, quienes señalaron que la propia artista asumió el pago relacionado con los servicios extraordinarios necesarios.

El dato económico se convirtió rápidamente en uno de los aspectos más comentados del enlace. La suma generó diversas reacciones entre los seguidores de la cantante, quienes debatieron sobre el nivel de planificación que implica organizar una celebración de esta magnitud.

Desde la administración local explicaron que este tipo de pagos permiten cubrir los recursos adicionales utilizados en acontecimientos que requieren una intervención especial de los servicios municipales, evitando que esos gastos recaigan sobre los ciudadanos.

T/Agencias