El Gobierno de China hizo ayer un enérgico llamado a la administración de Estados Unidos para que proceda al levantamiento inmediato y total de “todas las sanciones unilaterales ilegales” vigentes contra Venezuela.

La petición formal busca hacer viable los esfuerzos de reconstruir y estabilizar el país, en medio de la emergencia humanitaria por los terremotos del 24 de junio.

Durante una conferencia de prensa, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, fijó la postura oficial de Pekín ante la persistencia de las restricciones económicas de Washington.

La funcionaria argumentó que el mantenimiento de estas medidas punitivas bloquea de forma directa el ingreso de recursos financieros, insumos médicos y asistencia logística vitales para atender a la población civil afectada por el desastre natural.

La diplomática asiática enfatizó que la posición de China ha sido históricamente firme en el escenario internacional respecto al uso de mecanismos coercitivos.

“China se opone sistemáticamente a las sanciones unilaterales ilegales, que carecen de fundamento jurídico en el derecho internacional”, aseveró la vocera.

Remarcó que dichas políticas norteamericanas violan la soberanía de las naciones y socavan los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Finalmente, Pekín instó a Washington a “crear condiciones favorables para la recuperación del país tras el desastre”.

Advirtió que instrumentalizar la economía en momentos de catástrofe natural contradice los principios más elementales de la solidaridad internacional.

T/EFE