Al menos 3.700 personas fallecieron en junio por las altas temperaturas en Francia, Países Bajos y Bélgica.

Durante la ola de calor registrada entre el 20 y el 28 de junio, Francia concentró la mayor cantidad de decesos con 2.025 víctimas fatales.

Bélgica reportó 1.200 muertes y Países Bajos contabilizó 480 fallecimientos. Las víctimas son principalmente personas mayores.

Expertos señalaron que las empresas tienen dificultades para operar ante las temperaturas extremas y que la transición hacia energías alternativas está agravando la situación en el corto plazo.

Las pérdidas económicas se estiman multimillonarias y se proyectan consecuencias de largo alcance para la región.

T| TELESUR