
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, pidió este miércoles a la Justicia y al Ministerio Público actuar con firmeza para identificar y sancionar a los responsables de los daños ocasionados durante las protestas y bloqueos que paralizaron gran parte del país durante más de siete semanas, en una de las crisis sociales más prolongadas de los últimos años.
A dos días del levantamiento de los últimos puntos de bloqueo y de la entrada en vigor del estado de excepción decretado por el Ejecutivo, el mandatario dijo que quienes promovieron acciones que derivaron en pérdidas económicas, desabastecimiento y afectaciones a la población deben responder ante la justicia.
«Pedir respetuosamente, a través de los diferentes ministerios del Gobierno, pero a su vez también a la Justicia y a la Fiscalía, actuar con firmeza (contra) aquellos que han hecho daño en estos 50 días», señaló Paz Pereira durante un acto conmemorativo por el bicentenario de la Policía Boliviana en la plaza Murillo, sede del poder político del país.
El presidente diferenció las protestas sociales legítimas de las acciones que, a juicio de su administración, excedieron los límites constitucionales, al señalar que una cosa es la reivindicación amparada por la ley y otra muy distinta causar perjuicios a la población.
El mandatario sostuvo que las movilizaciones fueron infiltradas por intereses políticos y denunció la existencia de una «lógica política narcoterrorista» detrás de sectores que impulsaron la radicalización de las protestas.
«Tiene que haber responsables (…) Tenemos que ponerlos en el justo lugar donde deben estar, que es la cárcel, por el incumplimiento y el daño que le hicieron a la sociedad», aseveró.
La crisis inició el 1 de mayo con demandas salariales y reclamos vinculados a la situación económica, pero que posteriormente adquirió un carácter político más amplio. Sectores movilizados llegaron a exigir la renuncia del presidente y mantuvieron bloqueadas rutas clave para el transporte nacional, provocando pérdidas millonarias.
T | Xinhua

