
El Gobierno de Estados Unidos anunció este martes la imposición de nuevas sanciones contra cinco entidades cubanas, en lo que representa un escalamiento de la política de bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla caribeña.
El Departamento de Estado justificó las medidas alegando supuestos vínculos de estas entidades con el sector de la defensa y la seguridad del Estado cubano. La inclusión en esta lista implica la prohibición de transacciones financieras directas por parte de ciudadanos y empresas estadounidenses con las instituciones señaladas.
Entre las entidades sancionadas se encuentran instituciones vinculadas al sector turístico y comercial, áreas fundamentales para la economía de Cuba.
El canciller de la nación antillana, Bruno Rodríguez Parrilla, rechazó enérgicamente estas medidas a través de sus redes sociales, denunciando que buscan dañar el bienestar de las familias cubanas y frenar el desarrollo del país.
Washington amenazó con sanciones a cualquier banco o empresa extranjera que preste servicios a las entidades sancionadas, una medida que demuestra el carácter extraterritorial de la política hostil estadounidense.
Con esta nueva ronda de sanciones, Washington ignora el clamor casi unánime de la comunidad internacional que cada año, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, vota a favor del levantamiento total del bloqueo contra Cuba.
Organizaciones de derechos humanos y movimientos de solidaridad han advertido que el endurecimiento de las restricciones estadounidenses en medio de los desafíos económicos globales solo busca asfixiar a la población cubana y generar desestabilización política.
T| TELESUR

