Los incendios forestales que azotan a Bolivia han alcanzado proporciones alarmantes, consumiendo miles de hectáreas de bosque y poniendo en peligro la biodiversidad de la región.

En respuesta, a la situación de amenaza grave para el medio ambiente y la salud de la población de los seis departamentos de la nación andina, el presidente Estado Plurinacional, Luis Arce, informó la movilización de todos sus recursos para combatir el fuego y prevenir futuros desastres.

“No vamos a escatimar esfuerzos ni recursos para combatir los incendios de manera inmediata y oportuna”, anunció el mandatario boliviano, quien a su vez destacó el desplazamiento de más de 1.500 bomberos forestales y 51 unidades militares, en tres helicópteros Z9 con Bambi Bucket y dos carros bomberos para combatir el fuego por aire y tierra.

Ante la creciente situación, el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, comunicó nuevas medidas para reforzar la seguridad en Santa Cruz, el departamento más afectado. Se ha acordado una redistribución estratégica de bomberos forestales, concentrando los esfuerzos en las comunidades más vulnerables. En el municipio de San Matías, por ejemplo, se desplegó un contingente de 20 a 30 bomberos para proteger localidades como Candelaria, Pozones, San Fernando, Tornito y Santa Lucía, que se encuentran en zonas de alto riesgo debido a su cercanía a áreas boscosas.