El líder del grupo chií libanés Hizbulá, Naim Qassem, pidió este martes el inicio de negociaciones “indirectas” con Israel y aseguró que seguirán defendiéndose en el campo de batalla, a dos días de que tenga lugar una nueva ronda de diálogo directo entre ambos países.

“Llamamos a optar por negociaciones indirectas donde las cartas fuertes están en manos del negociador libanés y a retirarse de las negociaciones directas, que solo suponen beneficios para Israel y concesiones gratuitas por parte de la autoridades libanesas”, dijo en una carta abierta a la cúpula de su movimiento.

“No nos someteremos ni nos rendiremos, y continuaremos defendiendo al Líbano y a su pueblo por mucho que pase el tiempo y por grandes que sean los sacrificios, que son menores que el precio de la rendición. El enemigo terminará cediendo, tarde o temprano”, sentenció el clérigo chií.

Hizbulá no participa en las conversaciones en marcha entre el Líbano e Israel, cuya tercera ronda tendrá lugar este jueves y viernes en Washington, con el objetivo de extender el frágil alto el fuego en vigor antes de pasar a abordar cuestiones más sensibles durante la segunda jornada.

Las principales demandas del grupo chií son el final de los ataques israelíes contra el territorio libanés, que continuaron a lo largo de todo el cese de hostilidades de 2024, hasta el estallido de la nueva guerra a comienzos del pasado marzo; y la salida de las tropas de Israel presentes en el sur del Líbano.

En cuanto al desarme de Hizbulá, el principal objetivo de Israel y algo que también busca el Estado libanés, Qassem defendió que se trata también de un asunto interno.

T / EFE