El ingreso petrolero de Venezuela podría aumentar más de cien por ciento este año si se concreta un crecimiento de la producción entre el 20 y 30 por ciento en un contexto de precios internacionales elevados, afirmó el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, en declaraciones a EFE.

El analista estimó que el país podría cerrar 2026 con una extracción de 1,2 a 1,3 millones de barriles diarios, frente al millón actual.

León enmarcó esta proyección en la nueva etapa que atraviesa el sector tras los hechos del 3 de enero, cuando tropas de Estados Unidos secuestraron al presidente Nicolás Maduro. Desde entonces, Washington y Caracas han negociado un esquema de flexibilización que incluye licencias generales para que empresas estadounidenses operen bajo condiciones específicas en Venezuela.

El Parlamento aprobó una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos que amplía la participación privada y extranjera, manteniendo márgenes de discrecionalidad en regalías y pagos, pero abriendo espacio para nuevos flujos de inversión. Para León, este marco “habilita un proceso de crecimiento en ingresos” que no era posible bajo el esquema estatista vigente desde 2001.

El analista destacó que Venezuela ya vende crudo a China sin descuentos, después de años en los que hasta 70% de los envíos se colocaban con rebajas de 40%. A esto se suma que los 250.000 a 300.000 barriles adicionales previstos para este año se comercializarían en un mercado con precios elevados, lo que multiplicaría el ingreso fiscal.

Según cifras del Banco Central de Venezuela, las exportaciones petroleras generaron 18.200 millones de dólares en 2025. El país produjo un promedio de 1,06 millones de barriles diarios en el tercer trimestre de ese año, de acuerdo con datos reportados a la OPEP y recogidos por el PNUD.