En Wilschdorf, un barrio ubicado al este de Alemania, un hombre encontró un yacimiento de anillos de la Edad de Bronce tardía. Los anillos datan de entre el 1300 y el 1100 a.C. aproximadamente.

La decoración de los anillos permitió datarlos: dos de las piezas son anillos para los brazos; retorcidos, con los extremos rectos, decorados y superpuestos. Las cuatro restantes son anillos para las piernas; abiertos y con nervaduras diagonales. Este tipo de anillos para brazos y piernas eran comunes en gran parte de Europa Central.

Las piezas formaban parte del atuendo tradicional como joyas y servían de expresión visible de riqueza. La razón por la que se enterraban estas piezas de joyería hace más de 3.000 años y el significado que tenía este comportamiento han sido objeto de debate científico durante mucho tiempo.

La Oficina Estatal de Arqueología de Sajonia (LfA, por su nombre oficial en alemán) subraya que no parece tratarse de tesoros que fueran enterrados en tiempos de necesidad y que sus dueños ya no pudieran recuperar. El gran número de yacimientos de bronce comparables en Europa Central, que a menudo no están dispuestos al azar sino que siguen un patrón recurrente, indica que pueden haber sido ofrendas deliberadas y rituales, posiblemente a deidades hoy desconocidas.

T/Agencias