
El Gobierno de Estados Unidos, autorizó la recuperación de métodos de ejecución federal como el pelotón de fusilamiento y la asfixia con gas, citando desafíos para adquirir los componentes de la inyección letal y reafirmando su compromiso con la pena capital. El Departamento de Justicia sugirió el viernes 24 de abril estas resoluciones para ejecutar a las personas condenadas por los delitos federales más graves.
La medida, impulsada por el fiscal general interino Todd Blanche, revoca la moratoria establecida por la administración del anterior presidente, Joe Biden. Bajo el liderazgo del presidente Trump, el Departamento de Justicia está nuevamente haciendo cumplir la ley y apoyando a las víctimas, dijo Blanche.
Esta decisión cumple con la promesa de Trump de reanudar la pena capital durante su mandato, ampliando así las opciones disponibles para aplicar las sentencias de muerte en el país, aunque estos métodos vayan en contra de derechos humanos constituidos.
Entre las acciones valoradas, se readoptó el protocolo de inyección letal de 2021 y se formalizó la inclusión de métodos como el pelotón de fusilamiento y la asfixia con gas, esta última implementada recientemente en Alabama.
Además, se simplificarán los procesos internos con el objetivo de agilizar los casos relacionados con la pena de muerte federal.
Blanche instruyó a la Oficina de Prisiones a modificar sus protocolos para integrar estas modalidades previstas en leyes estatales, garantizando la capacidad del Departamento para ejecutar sentencias incluso ante la escasez de fármacos específicos.
Durante el gobierno de Biden, las sentencias de 37 personas privadas de libertad en el corredor de la muerte federal fueron conmutadas, dejando solo a tres reos con condenas a muerte, antes de la implementación de estas nuevas directrices.
Estás nuevas medidas instauradas por parte de la administración republicana del presidente Donald Trump, representan un acto que pisotea los derechos humanos más elementales y demuestra una preocupante escalada en su narrativa violenta y supremacista, además de generar un cambio significativo en la política judicial del país.
T|LA JORNADA

