
En las calles de Choroní, donde el tambor resuena y el mar abraza la montaña, se está escribiendo una historia de amor incondicional. No es solo la crónica de un rescate animal; es
A través de la Fundación «Huellitas de Choroní» se encuentra el testimonio de Mariarlis Pinto, una joven que decidió que su éxito como empresaria de pescados y mariscos no estaría completo si no incluía la protección de los seres más vulnerables del pueblo: sus perros.
Lo que comenzó hace diez años como un acto de compasión individual, hoy es un sueño realidad por medio de la fundación. Pinto logró convertir a los perros abandonados en protagonistas de la identidad local bajo el nombre de «Perriguías».
Estos animales, muchos de ellos con cicatrices físicas o pasados de maltrato, son hoy los guardianes de las rutas de senderismo. No son solo guías; son compañeros de alma que muestran al turista la biodiversidad del Parque Nacional Henri Pittier, recibiendo a cambio el respeto y el cariño que la vida les había negado.

Marielis explicó que »Si eres empático con los animales y los lugares a donde llegas, recibes lo mismo. Los perriguías son el resultado de esa conexión natural entre el cariño del visitante y la lealtad del perro», dijo. Asimismo, mencionó que a diferencia de grandes corporaciones, el motor de esta fundación es la solidaridad humana pura.
Ella y su madre han levantado un refugio que hoy sostiene a más de 60 perros. Cada saquito de alimento y cada donación digital es un ladrillo en este muro de contención contra el abandono. El trabajo es arduo y a menudo, silencioso, porque brinda atención a perros que nadie quiere adoptar por su edad o condición física.
De igual manera, la fundación desarrolla jornadas constantes de esterilización y vacunación para ayudar a las familias de Choroní que no tienen acceso a servicios veterinarios. A través de Woof Tours y patrocinantes, se promueve la solidaridad y sostenibilidad.
La joven proteccionista afirmó que recientemente estableció alianzas con la Gobernación de Aragua y la Misión Nevado, entendiendo que para erradicar el abandono se necesita la suma de todas las voluntades. Desde su visión de «Turismo con Propósito» Pinto invitó a conocer el Choroní profundo, sus ríos, el cacao y la selva, de la mano de quienes mejor conocen sus secretos: los perriguías.
T/Con información de Ciudad MCY

