En el contexto de su tercer viaje apostólico y con la recepción de autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático de África, el papa León XIV pronunció su primer discurso desde Camerún, donde hizo un nuevo llamamiento en favor de la paz. «El mundo tiene sed de paz […]. ¡Basta ya de guerras, con sus dolorosos cúmulos de muertos, destrucciones y exiliados!».

Al iniciar su discurso en la Sala de Reuniones del Palacio de la Unidad, el Santo Padre agradeció la cálida acogida que le brindaron, al señalar que es una alegría encontrarse en la denominada “África en miniatura”, nombre con el cual se conoce a Camerún por la riqueza de sus territorios, sus culturas, sus lenguas y sus tradiciones.

Respecto a los llamados por la paz, tema que marca su pontificado, explicó que la paz tiene que ser “una paz que sea desarmada y desarmante, desarmada porque no debe estar basada en el miedo, la amenaza o el armamento; y desarmante, porque es capaz de resolver los conflictos, de abrir los corazones y de generar confianza, empatía y esperanza”.

Otro punto clave del discurso de León XIV fue la seguridad, a la que definió como una prioridad que debe ejercerse con respeto a los derechos humanos, con especial atención a los más vulnerables. “La paz auténtica nace cuando todos se sienten protegidos, escuchados y respetados, cuando la ley constituye una barrera segura frente a la arbitrariedad de los más ricos y poderosos”, dijo el líder religioso.

Finalmente, el Pontífice recordó el compromiso de la Iglesia Católica en Camerún, especialmente con la educación, la sanidad y las causas benéficas, que pretende continuar «sin distinción», mediante la colaboración con todas «las fuerzas vitales de la nación para promover la dignidad humana y la reconciliación».

T|Vatican News