Uruguay se sumó este miércoles a la reducida lista de los países del mundo que permiten la eutanasia, convirtiéndose en el primero de América Latina en aprobarla por ley, luego que el presidente Yamandú Orsi firmara el decreto reglamentario de la Ley de Muerte Digna, aprobada en el Parlamento en octubre de 2025.

El mandatario hizo el anuncio en su cuenta en Instagram, donde aparece en una foto mientras firma el decreto, acompañada con el siguiente texto: «La dignidad humana está en el centro de las decisiones más complejas».

Orsi suscribió que hoy «se dio el paso» a la nueva ley, tras «una conversación profunda con raíces filosóficas y éticas, donde conviven distintas miradas, creencias y sensibilidades». «Uruguay sigue construyendo acuerdos en los temas que más importan».

Asimismo, añadió que hace seis meses se avanzó en garantizar los cuidados paliativos porque «acompañar, aliviar y cuidar es parte esencial de cualquier decisión» en dicho terreno.

La normativa establece que podrán solicitar la eutanasia personas con enfermedades terminales, incurables e irreversibles, y busca garantizar el derecho a transitar el proceso de «morir de forma digna» bajo condiciones definidas por el paciente.

Cada caso será analizado por un equipo multidisciplinario en los prestadores del Sistema Nacional Integrado de Salud, con informes médicos y psicológicos, y la voluntad del paciente podrá revocarse en cualquier momento.

Países de América Latina donde se permite la Eutanasia

Aunque Uruguay es el único país latinoamericano que ha regulado la eutanasia por ley, en otros se ha despenalizado mediante fallos de la Corte Constitucional, como Colombia donde la muerte asistida fue despenalizada en 1997 y es legal desde 2015, cuando se convirtió en el primer país latinoamericano en permitirla.

Por su parte Ecuador se convirtió a principios de 2024 en el segundo país de América Latina y el noveno en todo el mundo en despenalizar la muerte asistida para pacientes en circunstancias extremas.

En Perú, aunque las leyes prohíben la eutanasia, una corte falló en 2021 a favor de la solicitud de Ana Estrada, una mujer que padecía polimiositis, una enfermedad rara y degenerativa, y que reclamaba su derecho a una muerte digna. Su caso se considera como una excepción.

En México, la eutanasia no es legal y varios proyectos de ley para autorizarla han fallado en el Congreso, pero en Ciudad de México y estados como Aguascalientes, Jalisco, Michoacán y Yucatán, entre otros, se permite que pacientes en estados terminales rechacen los tratamientos paliativos, algo que algunos conocen como «eutanasia pasiva».

La situación es similar en Argentina, donde el Senado aprobó en 2012 una ley que autoriza a rechazar tratamientos que prolongan artificialmente la vida de pacientes con síntomas terminales o irreversibles.

En Chile, también desde 2012, los pacientes en estados terminales pueden rechazar la continuidad de los tratamientos. En diciembre de 2020, la Cámara de Diputados del país andino aprobó el proyecto de ley de Muerte digna y cuidados paliativos que busca, bajo determinadas condiciones, que una persona pueda solicitar asistencia médica para morir.

En Cuba, a finales de 2023 la Asamblea Nacional aprobó la muerte digna como parte de una legislación que actualiza el marco legal del país para su sistema de salud universal y gratuito.

T|Prensa Latina