El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este lunes 9 de marzo, que la inversión en materia de defensa debe ser una prioridad absoluta para evitar cualquier riesgo de invasión extranjera. Durante una comparecencia conjunta con su homólogo sudafricano, Cyril Ramaphosa, el líder brasileño señaló que, aunque Latinoamérica es una región de paz, la falta de preparación militar podría vulnerar la integridad del territorio.

Lula enfatizó que las naciones del Sur Global deben unir su potencial industrial para construir capacidades de disuasión sin depender exclusivamente de los grandes proveedores de armas internacionales. El mandatario subrayó que nadie ayudará a los países en desarrollo excepto ellos mismos, por lo que instó a desarrollar proyectos conjuntos que fortalezcan la autonomía tecnológica de ambas naciones.

Una de las reuniones más relevantes de esta visita de Estado será el encuentro entre los ministros de Defensa para evaluar qué equipos pueden producirse de manera bilateral. Esta iniciativa busca transformar la industria militar regional, asegurando que los avances en drones y otras tecnologías se utilicen también como herramientas científicas y de resguardo soberano frente a amenazas externas.

En el ámbito de los recursos naturales, el jefe de Estado brasileño aseguró que no repetirá errores del pasado al exportar minerales críticos y tierras raras sin procesar. La nueva estrategia consiste en realizar el proceso de transformación industrial dentro del país para evitar comprar productos terminados a precios excesivamente elevados, garantizando así un mayor beneficio económico para la población.

Tras la firma de acuerdos para estimular el turismo y el comercio, ambos líderes coincidieron en que el flujo bilateral de 2.300 millones de dólares se encuentra estancado desde hace dos décadas. Existe un consenso sobre el enorme potencial de crecimiento que tienen Brasil y Sudáfrica si logran consolidar una agenda de trabajo que priorice la cooperación en sectores estratégicos y productivos.

Finalmente, el foro empresarial que acompaña esta visita busca concretar alianzas que permitan a los dos países beneficiarse mutuamente de sus respectivas fortalezas en el mercado global. Con este posicionamiento, Brasil reafirma su liderazgo en la búsqueda de un orden mundial más equilibrado, donde la defensa de los recursos y la soberanía nacional sean los ejes de la política exterior.

T|Telesur