La portavoz de la Cancillería de Rusia, María Zajárova, acusó al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de hacer caso omiso y restar importancia a la amenaza radiológica en Irán después de la agresión de Estados Unidos e Israel, ocurrida el pasado sábado 28 de febrero.

«Sus intentos de cerrar los ojos o subestimar la importancia de la amenaza real son inaceptables«, señaló Zajárova ante la prensa.

Asimismo, expresó la necesidad de que el secretario general de la ONU, António Guterres, desempeñe su papel para evitar una mayor escalada del conflicto en Oriente Medio. Una situación que, a su juicio de Zajárova, perjudica gravemente al mercado energético mundial, enfatizando que los países de la Unión Europea son los más afectados.

Estas declaraciones de la funcionaria rusa surgen luego de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) anunciara el pasado lunes 2 de marzo el cierre del estrecho de Ormuz, un corredor marítimo estratégico en el que transitan diariamente cerca de 20 millones de barriles de petróleo equivalentes al 25 por ciento del comercio mundial de crudo y al 20 por ciento del gas licuado.

Ante este anuncio que puede generar una crisis energética, el presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró que la Armada de su país comenzará a escoltar petroleros para garantizar la seguridad del comercio marítimo y proteger los envíos de energía.

T/Telesur