
Manifestantes que este viernes se lanzan a la calles en contra de la reforma laboral propuesta por el presidente, Javier Milei, han sufrido varias formas de represión.
Imágenes de medios locales muestran cómo los uniformados empujan, patean y corretean a las personas que rechazan la modificación de la ley, que podría recibir una segunda sanción en el Congreso. El instrumento jurídico es considerado como un retroceso a las conquistas de los trabajadores.
Un escenario que incluso alcanzó a dirigentes de izquierda. «Me golpearon, me tiraron gas a mí, queremos que se pueda realizar la protesta sin represión», afirmó el diputado Nicolás del Caño.
«Están sacados los policías, violentos, la protesta es más que legítima. Lo que estamos haciendo es reclamar. La Policía te encapsula porque [la exministra de Seguridad Patricia] Bullrich colonizó con su ideología a las fuerzas», dijo, por su parte, la ex candidata presidencial, Myriam Bregman.
Uno de los puntos centrales del reclamo es el reciente cierre de la empresa FATE, que dejó sin empleo a casi 1.000 trabajadores. La histórica compañía alegó que la clausura era inminente por las políticas de apertura comercial que ha anunciado el Ejecutivo, lo que le haría imposible competir con las importaciones.
T/RT

