El Tribunal Supremo de Estados Unidos, de mayoría conservadora, decidió tumbar los aranceles llamados “recíprocos” que el presidente Donald Trump impuso de forma indiscriminada a más de un centenar de países. El fallo, de 170 páginas, amenaza al Gobierno estadounidense con tener que devolver decenas de miles de millones en devoluciones por gravámenes cobrados irregularmente.

La decisión del Supremo no afecta a todos los gravámenes comerciales impuestos por la Administración Trump. Se pronuncia solo sobre los llamados aranceles recíprocos, la mayoría, dirigidos a los socios comerciales, y otros destinados a China, Canadá y México. Son los que Trump aprobó invocando la ley de poderes de emergencia de 1977 (IEEPA son sus siglas en inglés). Hay otras tasas comerciales específicas sobre el aluminio, los coches, por ejemplo, que no les afecta esta decisión.

El tribunal considera que Trump hace un uso generalizado de los poderes de emergencia de la ley y por tanto abusa de ella.

El fallo, por seis votos a tres, no por esperado deja de ser sorprendente en un tribunal de mayoría conservadora que ha dictado opiniones recurrentemente favorables a Donald Trump.

En su opinión disidente, de 63 páginas, el conservador Brett Kavanaugh anticipa que lo que se avecina con este fallo para la economía estadounidense será un “desastre”.

“Los efectos provisionales de la decisión del tribunal podrían ser sustanciales. Estados Unidos podría verse obligado a reembolsar miles de millones de dólares a los importadores que pagaron los aranceles de la IEEPA, aunque algunos importadores ya hayan trasladado los costos a los consumidores u otros”, escribió Kavanaugh. “Como se reconoció en los argumentos orales, es probable que el proceso de reembolso sea un desastre”, agregó.

El delegado comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, aseveró hace unas semanas que si el Supremo falla en contra de los aranceles, la administración “comenzará al día siguiente a restablecerlos para responder a los problemas que el presidente ha identificado”.

T/El País