El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, llegó a Budapest este domingo en horas de la tarde. Es el político estadounidense de más alto rango que visita Budapest desde que el secretario de Estado, Mike Pompeo, en 2019.

La visita de Rubio a Europa es más corta que la de su predecesor, con solo Bratislava y Budapest en la agenda después de la Conferencia de Seguridad de Múnich. Las dos localidades están vinculadas por el deseo de Estados Unidos de profundizar en la cooperación energética tanto con Eslovaquia como con Hungría, y los primeros ministros de ambos países, Robert Fico y Viktor Orbán, son aliados del presidente Donald Trump.

En Hungría, faltan apenas dos días para las elecciones, por lo que la visita representa un factor que crea expectativa. Estados Unidos es uno de los aliados internacional más importante del Gobierno, y Trump declaró su apoyo a Viktor Orbán en las elecciones.

La diplomacia nacional lleva mucho tiempo trabajando para traer a Trump a Hungría, preferiblemente durante la campaña, pero las posibilidades de que esto ocurra son cada vez menores.

Promesas en conferencia de prensa

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría dispuesto a brindar ayuda si Hungría tuviera problemas financieros, dijo el secretario de Estado, Marco Rubio, en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro Viktor Orban en Budapest.

Rubio, habló mientras la campaña de Hungría para las elecciones de abril entra en su tramo final, también señaló que Trump esta comprometido con el éxito de Orban y que la reelección del primer ministro estaba en el interés nacional de Estados Unidos.

Orban declaró, tras una visita a la Casa Blanca el año pasado, que había recibido una oferta del presidente para un «escudo financiero». Los comentarios de Rubio parecieron ser el reconocimiento más contundente hasta la fecha de que Estados Unidos estaba dispuesto a proporcionarlo si fuera necesario.

T/Agencias