Desde el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), se llevó a cabo el foro Bolívar vs. Monroe, un encuentro que reunió a intelectuales para debatir y analizar los recientes hechos de agresión norteamericana que sufrió Venezuela.

Con la premisa de unidad latinoamericana, los ponentes presentes, bajo la moderación de Pedro Calzadilla, presidente del Celarg, rechazaron las acciones militares de Estados Unidos (EEUU), donde bombardearon al país y secuestraron al presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores.

Calzadilla, en nombre de los movimientos intelectuales, artistas, escritores y organizaciones sociales exigió «que devuelvan al presidente legítimo de nuestra República», en este sentido, aprovechó la oportunidad de denunciar la agresión a la soberanía, además de manifestar que insistirán en alzar la voz de manera permanente ante estos hechos.

Los ponentes coincidieron en que el derecho internacional carece de vigencia tras esta acción, a la que calificaron como una muestra de “necropolítica” y un ataque directo a la soberanía regional. Al respecto, el historiador Lionel Muñoz enfatizó que “ningún jefe de Estado que carezca de un acorazado nuclear está seguro en su país tras lo ocurrido el 3 de enero en Venezuela”, advirtió.

Durante el evento, los delegados nacionales e internacionales, representados a través de las ponencias de Carolina Escarrá, Rafael Cuevas Molina, Juan Romero, Christiane Valles y Lionel Muñoz, elevaron la consigna “el imperio los secuestró, los queremos de vuelta”.

Por su parte, el escritor guatemalteco Rafael Molina, destacó que “Venezuela ha sido la primera que ha recibido este golpe que probablemente estén planeando para cualquier otro lugar de América Latina en lo cual hayan procesos que no les son satisfactorios o que observen como un obstáculo para sus intenciones”, expresó.

El foro sirvió para contrastar la doctrina del Bolivarianismo frente a la doctrina Monroe, donde los ponentes señalaron que las amenazas recientes contra Cuba, Colombia y México demuestran que Venezuela es solo el primer objetivo de un plan de saqueo continental.

Finalmente, los participantes reafirmaron su compromiso con la autodeterminación de los pueblos, al asegurar que la unidad latinoamericana se presentó como la única vía posible para superar el intervencionismo y proteger la independencia de las naciones frente a las pretensiones imperiales de control total.

T/VTV