Ea partir del 30 de diciembre, entra en vigor la nueva ley aprobada por el Parlamento de Singapur, que endurece las penas para quienes cometan ciberestafas. La medida también abarca a las modalidades tradicionales de este delito.

En la nueva normativa, los condenados podrán recibir hasta 24 azotes por delito, la ley penal establece que el castigo será proporcional a la implicación del mismo, por lo que la cantidad de azotes podrá oscilar entre seis y 24.

Para quienes participen en el blanqueo de los ingresos obtenidos mediante estafas o faciliten el delito recibirán hasta 12 azotes. Según el Ministerio del Interior, «la lucha contra las estafas es una de las principales prioridades nacionales», ya que «el número de casos de fraude y de pérdidas por fraude sigue siendo preocupante».

Durante el debate parlamentario, el Gobierno de Singapur advirtió que entre 2020 y el primer semestre de este año se reportaron unos 190.000 casos de estafa, que provocaron pérdidas por unos 3.700 millones de dólares singapurenses (unos 2.860 millones de dólares estadounidenses). Estos delitos constituyen el 60 % del total de los denunciados.

Además, un informe publicado en 2023 en el sitio de la Agencia de Tecnología del Gobierno detalla que las cinco principales estafas cometidas en el país fueron ‘phishing’, empleos fraudulentos, comercio electrónico, inversiones para enriquecerse rápidamente y suplantación de identidad.

T/Agencias