
China está acelerando el desarrollo de la inteligencia artificial como motor clave de sus nuevas fuerzas productivas de calidad. La atención se centra ahora en integrar la IA en la industria, los servicios y la vida cotidiana.
En la provincia de Sichuan, en el suroeste de China, se está entrenando a la inteligencia artificial, literalmente, en una escuela para robots inteligentes. En el centro de entrenamiento, docenas de robots están aprendiendo diferentes habilidades. Algunos practican la escucha y el habla. Otros sortean obstáculos para mejorar su movilidad. Las clases más avanzadas se centran en tareas prácticas que van desde las labores domésticas hasta el montaje industrial y la manipulación de materiales.
«Contamos con más de una docena de escenarios del mundo real que abarcan la fabricación industrial, los servicios domésticos y la guía de compra. Es como si los adultos enseñaran a los niños paso a paso, ayudando a los robots a adquirir más habilidades», señaló Zhang Chenchen, jefe técnico del Centro de Entrenamiento para Robots de Inteligencia Corporal.
El centro de formación asegura que muchas de estos robots ya han sido reservadas por empresas y pronto se incorporarán a fábricas, centros comerciales y comunidades.
«Estamos acelerando la capacitación y el despliegue de robots en entornos reales, centros comerciales, comunidades y fábricas, para que las tecnologías de IA puedan potenciar más industrias con mayor rapidez», inidcó Zhu Yancheng, director de marca del Centro de formación en robótica.
Con una industria de inteligencia artificial en China valorada actualmente en más de 900.000 millones de yuanes, la IA ya no es solo un concepto. Se está convirtiendo en una capacidad fundamental que acelera las mejoras industriales e impulsa el desarrollo de las nuevas fuerzas productivas de calidad.
T | CGTN

