
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advirtió este miércoles que 14,1 millones de niños y niñas en América Latina y el Caribe necesitarán apoyo vital en 2026, debido al efecto combinado del desplazamiento forzado, la migración, la violencia armada y los desastres climáticos.
«Los niños y niñas abandonan sus hogares huyendo de la violencia armada, la pobreza y otras dificultades. Se enfrentan a desafíos no solo al cruzar fronteras, sino también para acceder a servicios sociales de calidad en los países de acogida y de tránsito», declaró el director regional de Unicef para América Latina y el Caribe, Roberto Benes, con motivo del lanzamiento del llamado de Acción Humanitaria para la Infancia.
Añadió, según un comunicado, que «la violencia no solo impulsa la migración, sino que también perturba profundamente la vida de la niñez en toda la región, dificultando su acceso a los servicios de salud y la educación, y aumentando el riesgo de reclutamiento forzado».
La agencia de la ONU indicó que, en el último año, la región registró una disminución de los flujos migratorios hacia el norte y, al mismo tiempo, un incremento de los movimientos hacia el sur.
Factores climáticos
La región también se enfrenta a múltiples riesgos de alto impacto, como inundaciones, sequías y tormentas severas, que han sobrecargado considerablemente los sistemas nacionales y locales de respuesta a emergencias.
Recientemente, continúa la nota, el huracán Melissa, una catastrófica tormenta de categoría 5, causó graves daños a la infraestructura de escuelas, hospitales y medios de vida en varios países del Caribe, afectando a más de 900.000 niños, niñas y adolescentes.
En medio de estos desafíos regionales, Venezuela enfrenta dificultades económicas prolongadas que, sumadas a los retornos y a la movilidad humana, han dejado a millones de niños y niñas expuestos a privaciones en nutrición, salud, agua potable y aprendizaje.
Unicef solicitó 581,3 millones de dólares para reforzar la preparación y la respuesta ante las emergencias actuales y emergentes en la región, con el objetivo de garantizar servicios esenciales a las poblaciones más vulnerables, incluidos los niños y las familias en movilidad. EFE

