
La exploración subacuática en el lago Biwa, uno de los más extensos de Japón, permitió recuperar una vasija que permaneció oculta durante 10.000 millones de años, el cual fue hallada a gran profundidad y en notable estado de conservación.
Esta pieza aporta información inédita sobre la cerámica del período Jōmon temprano. El equipo de la expedición combinó tecnología de última generación con técnicas arqueológicas tradicionales para mapear el lecho del lago y extraer la vasija sin causar daños. La vasija se encontraba en una zona conocida por la presencia de ruinas sumergidas, aunque hasta ahora poco explorada.
Los investigadores destacan que tanto el contexto del descubrimiento como el excepcional estado de conservación de la pieza abren nuevas hipótesis sobre el uso cotidiano y el valor simbólico de la cerámica en las comunidades ribereñas de hace más de 10.000 años.
La vasija, mide unos 25 centímetros de altura, fue localizada a 64 metros de profundidad, específicamente, en posición vertical y sin fracturas visibles. Este detalle resulta importante, ya que su ubicación sugiere una posible deposición intencional o una relación con prácticas ceremoniales.
Los especialistas señalan que las condiciones geológicas de la zona de Tsuzuraozaki favorecieron su preservación, según destacó National Geographic. A ello se sumó el uso de escáneres 3D y vehículos subacuáticos autónomos, que permitieron realizar un trabajo preciso incluso en un entorno de baja visibilidad.
Tras su recuperación, la vasija será sometida a estudios para precisar su composición, uso y datación exacta. En paralelo, museos y centros de investigación trabajan en la creación de un modelo 3D que permitirá su exhibición virtual.
T/Agencias

