
Este miércoles entró en vigor la Ley de Ayuda Médica para Morir de Nueva York, también conocida como muerte asistida o Ley de la Eutanasia, promulgada por la gobernadora Kathy Hochul el 6 de febrero de 2026. Esta ordenanza permite que adultos con enfermedades terminales y con un pronóstico de vida de seis meses o menos, puedan solicitar a un médico una receta de medicamentos letales que deberán autoadministrarse.
“Esta ley no acorta la vida de las personas, sino sus muertes”, afirmó Hochul, al subrayar que la intención es reducir el sufrimiento y permitir que los pacientes enfrenten el final de su vida con dignidad y control. Con esta decisión, que ha generado controversia en algunos sectores, Nueva York se convierte en el decimotercer estado del país en permitir esta práctica, junto con entidades como Nueva Jersey y el Distrito de Columbia.
¿Qué establece la legislación?
La nueva ley establece que la iniciativa debe partir siempre del paciente, quien solicita voluntariamente el medicamento; no obliga a ningún médico ni institución a participar y no sustituye los cuidados paliativos. Tras completar el proceso legal y médico, el paciente recibe una dosis letal de medicamentos que debe administrarse por sí mismo, sin la intervención de una tercera persona, en el lugar y momento que elija.
La ley añade protecciones
Entre las protecciones se encuentran, un periodo de espera obligatorio de cinco días entre la prescripción del medicamento letal y su despacho, grabación obligatoria en audio o video de la solicitud oral del paciente, evaluación de salud mental obligatoria, realizada por un psicólogo o psiquiatra, para confirmar que el paciente tiene capacidad de decisión y no está bajo presión.
De igual forma, prohibe que personas con interés económico en la muerte del paciente actúen como testigos o intérpretes, dos médicos deben certificar que el paciente cumple con los criterios médicos establecidos por la ley, evaluación inicial presencial por parte del médico tratante, restricción de la ley a residentes del estado de Nueva York, derecho de objeción para médicos, hospitales y proveedores de cuidados paliativos con afiliación religiosa, ante ello cualquier violación a la ley será considerada mala conducta profesional bajo la Ley de Educación estatal.
T/Con información Univisión

