
El Ministerio de Defensa Nacional de Ecuador ha informado, a través de la red social X, que un total de 90 personas han sido abatidas hasta la fecha mediante el uso legítimo de la fuerza. Este balance se enmarca en el contexto de un estado de excepción decretado en varias provincias debido a la creciente inseguridad provocada por enfrentamientos entre grupos delictivos organizados.
Según el comunicado, las fuerzas del orden están actualmente autorizadas para utilizar armamento letal con el objetivo de proteger tanto su integridad personal como la de la ciudadanía. El gobierno ha enfatizado su disposición a actuar con firmeza frente a cualquier amenaza que atente contra el Estado.
A pesar de la violencia actual, el gobierno del presidente Daniel Noboa ha reportado una reducción del 17% en los homicidios intencionales en lo que va del año. El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, reafirmó recientemente el derecho de los soldados a usar fuerza legítima tanto en las calles como en las cárceles, afirmando: “Nuestra lucha es por la paz, aunque tengamos que combatir día y noche para lograrla”.
Crisis energética agravada por la sequía
En paralelo, el presidente Noboa ha enviado un nuevo proyecto de ley a la Asamblea Nacional para permitir un aumento en el techo de producción energética del sector privado, en un intento por mitigar una profunda crisis de suministro eléctrico que ha provocado apagones a nivel nacional. Anteriormente, la Asamblea había aprobado un tope de 10 megavatios (MW) para el sector privado; sin embargo, el nuevo proyecto busca elevar este límite a 100 MW.
Ecuador enfrenta una crisis de producción energética, agudizada por una intensa sequía que ha disminuido significativamente la generación hidroeléctrica. Esta sequía es la más severa en 61 años, según el presidente Noboa, y ha obligado al gobierno a implementar apagones casi sistemáticos.
Por otra parte, la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR) reportó que desde enero, más de 39 mil hectáreas de vegetación fueron destruidas a causa de 3 mil 496 incendios forestales. El control de estos fuegos requirió más de un millón de litros de agua, afectando gravemente las provincias de Loja, Azuay, Pichincha, Carchi, Cotopaxi, Imbabura, Chimborazo y Guayas. La Jornada/Sputnik/Europa Press/Prensa Latina

