
En Beijing, arqueólogos dieron a conocer significativos descubrimientos luego de una jornada de excavaciones que se llevó a cabo en la sección Jiankou de la Gran Muralla. El trabajo de excavación se centró en tres torres de vigilancia y los muros que las conectan.
Según informó Xinhua News Agency, citando a Shang Heng, investigador asociado del Instituto de Arqueología de Beijing, este año se han recuperado diversos objetos, incluidos armas, elementos arquitectónicos y utensilios de la vida cotidiana.
Entre los objetos se encuentra un cañón de gran tamaño que data de finales de la dinastía Ming (1368-1644). Esta imponente pieza de artillería mide 89,2 centímetros de longitud y pesa 112,1 kilogramos, siendo el arma de fuego más grande descubierta hasta ahora en este tramo de la Muralla.
Según Shang, las características bien conservadas en el cañón ofrecen una nueva perspectiva clave sobre la fabricación de armas y el intercambio de tecnología militar de la época.
Otras excavaciones
Otras excavaciones se llevan a cabo, como es el caso del sitio arqueológico de Xingong, un asentamiento poco común dentro del área urbana de Beijing y que data de los períodos Xia y Shang, algunas de las etapas más tempranas de la civilización china.
Allí se hallaron 28 artefactos de turquesa, cuyo análisis apunta a que la piedra provino de minas ubicadas en la zona donde confluyen Hubei, Henan y Shaanxi. De acuerdo con la investigadora Yang Ju, estos resultados entregan evidencia concreta de intercambio cultural y circulación de bienes hace más de 3.000 años, un dato clave para comprender cómo se formaron las primeras redes sociales y económicas en el norte de China.
T/Agencias

