Un orzuelo es una inflamación localizada en el borde del párpado o en su interior. Se presenta como un bulto enrojecido y doloroso, generalmente causado por una infección de la bacteria staphylococcus aureus.

Aunque no es una patología grave y suele desaparecer en pocos días, puede provocar molestias adicionales como lagrimeo, dolor ocular, sensibilidad a la luz o incluso dolor de cabeza, tal y como señalan expertos pertenecientes a la Clínica Oftalmológica Española Ocumed.

Su principal causa principal es la inflamación de las glándulas sebáceas de los párpados y las pestañas debido a una infección. También pueden estar relacionados con una higiene ocular deficiente (por ejemplo, tocarse los ojos con las manos sucias o colocarse lentes de contacto sin lavárselas antes), así como con factores internos. En adultos, suelen asociarse a épocas de estrés físico o emocional y a cambios hormonales.

Existen múltiples mecanismos que permiten aliviar la zona, acelerando su recuperación, como las compresas de agua tibia sobre el ojo, varias veces al día, bolsitas de té, tras hervirlas y dejarlas enfriar, colocarlas sobre el párpado afectado, realizar pequeños masajes en la zona puede ayudar al drenaje del orzuelo, siendo estas las más recomendadas cumpliendo con las medidas de higiene necesarias.

Para la prevención de este molestoso bulto ocular, se recomienda, lavarse las manos con frecuencia para evitar tocarse los ojos con ellas sucias, retirar siempre el maquillaje antes de dormir, no utilizar cosméticos vencidos, no compartir toallas faciales y mantener una buena higiene con las lentes de contacto, respetando los tiempos de uso y evitando prolongar su vida útil. Sin embargo, es importante destacar que ante la aparición de un orzuelo, siempre será importante acudir a tu médico de confianza.

T/Agencias