Un reciente estudio realizado en la Universidad de Ginebra (Unige) revela que los jóvenes cuyos padres imponen límites estrictos al uso de sus dispositivos disfrutan de sueño extra. La neurocientífica Virginie Sterpenich quien forma parte del estudio recomendó que no solo en el hogar puede ser mejorado el hábito, también desde las escuelas pueden asumir un papel activo mediante talleres de concienciación.

Es fundamental restablecer una clara distinción entre el tiempo dedicado al sueño y el tiempo de conexión a internet, en un contexto donde muchos estudiantes se van a la cama con su móvil. Sin embargo, para contrarrestar esta tendencia, los especialistas en sueño y salud mental ofrecen una serie de recomendaciones prácticas para las familias.

En primer lugar, es necesario establecer un límite claro y sin excepción que es desconectar las pantallas al menos una hora antes de acostarse. Asimismo Crear rutinas relajantes, que promuevan el sueño, se puede comenzar por sustituir el uso del móvil por actividades tranquilas y placenteras y finalmente predicar con el ejemplo, los padres deben adoptar hábitos de sueño saludables, incluyendo la limitación de su propio uso de la tecnología nocturna.

T/Agencias