
El Gobierno de los Estados Unidos limitó los anuncios de apoyo financiero para Argentina, en un momento crítico donde la economía sudamericana muestra signos de extrema fragilidad, informó Telesur.
A través de declaraciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent, la administración del presidente Donald Trump confirmó que la ayuda se materializará exclusivamente a través de una línea de swap de monedas, descartando explícitamente la inyección de dinero «fresco» mediante un préstamo directo que el gobierno de Javier Milei había llegado a contemplar.
El préstamo estadounidense era visto como una posible salida ante la escasez de reservas del Banco Central argentino y el compromiso asumido por la Administración Milei con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a sostener el valor del Dólar por debajo de 1471 pesos argentinos. De momento el precio cambiario está apenas por debajo de ese valor, pero es sostenido a partir de la venta de divisa por parte del Estado argentino.
La inmediata reacción de los mercados a las declaraciones de Bessent fue negativa. Tras un breve repunte inicial impulsado por sus mensajes de apoyo genérico, los bonos soberanos argentinos operaron en terreno negativo. Títulos como el GD41 caían un 0,6%, y otros como el GD29, GD30, GD35, GD38 y GD46 también registraban pérdidas, indicando que la aclaración sobre la naturaleza limitada del apoyo (swap y no préstamo) enfrió el optimismo.
Mientras el equipo de Caputo se prepara para viajar a Washington a mediados de octubre, la crisis de confianza en Buenos Aires persiste. La brecha entre el dólar oficial, defendido con reservas escasas, y los dólares financieros, que anticipan una mayor devaluación, sigue ampliándose.

