
El Senado mexicano aprobó una reforma constitucional que busca permitir que el máximo tribunal electoral invalide cualquier resultado electoral que se considere influido por actores extranjeros. La medida se produce en medio de un aumento de las tensiones entre Estados Unidos y México y en un momento en que el gobierno de Donald Trump ha sido acusado de intervenir agresivamente en elecciones y asuntos políticos en todo el hemisferio.
El proyecto de ley también podría ayudar al partido gobernante en México, Morena que ejerce un control significativo sobre los tres poderes del Estado, a consolidar aún más su poder al anular los resultados electorales con los que el gobierno no esté de acuerdo.
“Todas y todos los mexicanos deberíamos estar de acuerdo con eso, que no haya injerencia extranjera en las elecciones en México”, dijo el pasado jueves la presidenta Claudia Sheinbaum al respaldar la propuesta. Sheinbaum se ha enfrentado a la creciente presión de la Casa Blanca para que persiga a los cárteles y a los políticos corruptos, incluso a los de su coalición de izquierda.
Rechazó la preocupación de que la enmienda pudiera reforzar el poder de su partido. El presidente Trump ha intervenido en las elecciones de otros países de la región, como en Argentina, cuando el año pasado, advirtió a los votantes que un paquete de rescate económico de 20.000 millones de dólares para el país dependía de la victoria del partido del presidente Javier Milei en las elecciones legislativas.
En Honduras, el presidente Nasry Asfura ganó las elecciones de este año después de que Trump lo respaldara. Tras regresar al poder, Trump designó a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas, y amenazó con emprender acciones militares unilaterales si México no los erradica.
Vale recordar, que en repetidas oportunidades, también le ha ofrecido a Sheinbaum la ayuda del ejército estadounidense para combatir al crimen organizado, pese a sus constantes negativas.“Los cárteles gobiernan México, y nadie más”, dijo Trump este mes. El viernes, durante un tenso debate en el que 85 senadores aprobaron la enmienda y 42 votaron en contra, los legisladores reconocieron que la intromisión en las elecciones por parte de actores extranjeros era un riesgo real.
El siguiente paso
El proyecto de ley recibió el visto bueno de la Cámara Baja del Congreso esta semana, ahora debe ser aprobado por la mayoría de las legislaturas estatales antes del próximo viernes, momento en el que se enviaría a Sheinbaum para su publicación oficial.
La propuesta también llega antes de unas elecciones intermedias cruciales del próximo año, en las que podría definirse el futuro político de Morena. En junio de 2027, los votantes elegirán a 17 de los 32 gobernadores, todos los 500 escaños de la Cámara de Diputados y más de 2000 alcaldes.“Se trata de garantizar que en México las decisiones las tome el pueblo, sin presiones, sin dinero extranjero, sin campañas de manipulación, sin intereses externos disfrazados de asociación civil, de opinión pública o de supuesta democracia”, dijo Óscar Cantón Zetina, senador de Morena, durante la votación.
La Constitución mexicana ya permite anular los resultados electorales cuando los candidatos rebasen los límites de gastos de campaña, compren cobertura informativa considerada ilegal o utilicen fondos ilícitos, como el dinero de los cárteles de la droga.
T/Agencias

