
El secretario del Interior de Estados Unidos (EEUU), Doug Burgum, anunció este lunes que el gobierno federal habilitará 5,3 millones de hectáreas para el arrendamiento de minas de carbón para fortalecer y ampliar la generación eléctrica.
El Departamento de Energía destinará 625 millones de dólares para este proyecto que busca evitar cierres anticipados de plantas y garantizar suficiente electricidad para cubrir la creciente demanda de la inteligencia artificial.
La administración Trump espera que hasta 38 plantas programadas para cerrar hacia 2028 mantengan operaciones gracias a la flexibilización regulatoria sobre el uso de este mineral.
La Agencia de Protección Ambiental (EPA) también anunció que dará más tiempo a las plantas para cumplir con regulaciones sobre cenizas de carbón, que contienen contaminantes como mercurio, arsénico y cadmio.
La organización ambientalista Sierra Club criticó la iniciativa, advirtiendo que implicará mayores costos, riesgos de salud y un retroceso ambiental.

