En la carrera por la conectividad satelital, Starlink se establece como un líder en alta velocidad, brindando acceso a internet incluso en las áreas más aisladas del mundo.

No obstante, el dominio de la empresa de Elon Musk enfrenta una creciente competencia: un ambicioso proyecto chino se perfila para alterar las dinámicas del sector.

SpaceSail, una empresa con sede en Shanghái, firmó en noviembre un acuerdo para operar en Brasil y, dos meses después, comenzó actividades en Kazajistán.

Su meta es ofrecer Internet confiable a usuarios en más de 30 países, especialmente en áreas remotas y en situaciones de emergencia o desastres naturales.

Para lograr su objetivo, la firma china planea lanzar 648 satélites de órbita baja (LEO) este año y expandir su constelación hasta 15.000 unidades para 2030.

En comparación, Starlink cuenta actualmente con unos 7.000 satélites y espera alcanzar los 42.000 para finales de la década, mientras que los chinos buscan llegar a los 43.000. Una notable ventaja.

T/Infotechnology