
Al menos 42 personas fueron asesinadas en una comuna, a unos 40 kilómetros al norte de la capital haitiana Puerto Príncipe, durante un ataque perpetrado por la coalición armada Viv Ansanm, informó el viernes una autoridad del municipio de Arcahaie.
La información fue confirmada Baptiste Joseph Louis, autoridad local de Laboderie, primera sección del municipio de Arcahaie, quien precisó que el suceso ocurrió el jueves, luego que los criminales regresaran para cometer la matanza, tras haber sido repelidos por elementos de la Policía Nacional y de las brigadas de autodefensa locales.
Además indicó que los atacantes abandonaron los cadáveres en el lugar, mientras que muchos supervivientes huyeron del sitio del ataque.
La onegé Collectif Défenseurs Plus denunció el viernes, tras la masacre, una “nueva ola de violencia mortal” y reclamó la responsabilidad del Estado haitiano.
La organización expresó su profunda preocupación por las masacres perpetradas por bandas criminales y pandillas contra civiles en Haití.
“El 11 de septiembre de 2025, en la comuna de Cabaret, unas 40 personas fueron ejecutadas en represalia por la muerte del jefe de la banda ‘Vladimir’ y otros miembros de su grupo, quienes murieron durante un enfrentamiento con las fuerzas del orden el pasado 7 de septiembre”, agregó la entidad.
Collectif Défenseurs Plus alertó que además de la matanza, los bandidos incendiaron varias casas y otros bienes de los habitantes de la localidad haitiana.
“Estas ejecuciones, cometidas sin discernimiento, reflejan una lógica de venganza bárbara contra una población indefensa y tolerada por las autoridades estatales”, afirmó.
Por otra parte, el Colectivo Defensores Plus afirma haber observado una alarmante propagación de la violencia en varias regiones del país, en particular en los departamentos del Oeste, Artibonite y el Centro.
La región de Puerto Príncipe sigue siendo el epicentro de la violencia en la isla caribeña, marcado por secuestros, ejecuciones sumarias y otras formas de terror contra la población civil, ante la indiferencia de las autoridades estatales, afirmó la onegé.
“La población vive en un estado de miedo constante, con acceso restringido a la salud, la alimentación, la educación y el transporte en las zonas controladas por grupos armados”, dijo Defensores Plus en un comunicado.
“La tragedia de Labodrie ilustra una violencia alimentada por la impunidad y la ausencia del Estado. Haití necesita una respuesta nacional e internacional urgente y coordinada para frenar la violencia de los grupos armados”, sugirió la organización.

