
El fundador de una de las empresas de moda más influyentes del último medio siglo, falleció rodeado por sus seres queridos, este miércoles a los 91 años. La información se dio a conocer a través de un comunicado de Armani Group, la empresa de moda fundada por él, donde afirma que “falleció de forma pacífica, rodeado por sus seres queridos”, trabajando hasta sus últimos días y pendiente de los proyectos actuales y futuros de su marca.
Armani protagonizó su última portada precisamente el pasado sábado, vestido de pantalón corto, en el jardín de su casa y con un libro en la mano y el suplemento de un periódico económico, con media sonrisa y una de sus eternas camisetas azul marino, el creador comentaba su ausencia, por problemas de salud, en sus últimos tres desfiles “todo se hizo bajo mi atención, por videoconferencia. Mi gran debilidad es que lo controlo todo”, le dijo a Alexander Fury.
Aunque este mes mes planeaba participar en las celebraciones de sus bodas de oro en la moda, con una exposición en la Pinacoteca di Brera en Milán, lo sorprendió el inesperado adios. El diseñador pasará a la historia como una leyenda de la moda, trabajador incansable, esteta incorruptible y fundador una firma multimillonaria basada en claros principios de elegancia atemporal, aire andrógino y ecos orientales.
Vale acotar, que fue el primer diseñador italiano que conquistó la industria del Hollywood contemporáneo, vistió a sus estrellas y dejó imágenes para el recuerdo, desde Richard Gere en American Gigolo, con quien en los años ochenta demostró que sus chaquetas desestructuradas podían ser más sexis que un calzoncillo, hasta George Clooney de elegante esmoquin en cualquier alfombra roja o la célebre Los intocables de Eliot Ness.
Fue uno de los primeros diseñadores que supo dominar el lucrativo, pero proceloso mundo de las licencias, que había acabado con grandes creadores antes que él, y manejó con destreza la diversificación de su marca, inicialmente dedicada al alto prêt à porter para ambos sexos, pero que hoy produce relojes, sofás, esquíes e incluso flores y bombones de lujo. Por no hablar de sus hoteles y restaurantes o los exitosísimos perfumes.
En 2024, la empresa facturó más de 2.300 millones de euros (un cinco por ciento menos que el año anterior, en medio de la crisis del sector del lujo; los beneficios se redujeron un 24%). La historia de Armani sirve para explicar el importante fenómeno industrial en el que la moda se convirtió en el último tercio del siglo XX en el país transalpino, y el poder que acumularon sus protagonistas.
Armani era el pequeño de tres hermanos de una familia de clase media. Creció fascinado por la elegancia de las estrellas de cine de Hollywood y, cuando fundó su propia marca de moda, en 1975, Cary Grant inspiró tanto su propuesta para hombre como para mujer. Su prenda favorita siempre fue una camiseta azul, que correspondía a su personalidad, pragmática y nada exhibicionista.
T/Con información El país

