
El Movimiento de Resistencia Islámica, conocido como Hamás, aseguró su disposición a liberar a la totalidad de los rehenes alojados en la Franja de Gaza. Esta oferta forma parte de una propuesta de alto el fuego que exige el cese de la ofensiva militar y la retirada de las fuerzas ocupantes del territorio palestino.
En un comunicado publicado en el diario Filastín, asociado a la organización militante, Hamás afirmó: «Estamos dispuestos a aceptar un acuerdo global que incluya la liberación de todos los prisioneros a cambio de nuestros cautivos, el cese de la guerra y la retirada de la ocupación de Gaza». Además, el grupo manifestó su acuerdo para «establecer un gobierno nacional independiente de tecnócratas que gestione inmediatamente los asuntos de la Franja de Gaza».
Sin embargo, aún esperan una respuesta por parte de las autoridades israelíes respecto a la propuesta presentada por Qatar y Egipto, países mediadores que Hamás aceptó el pasado 18 de agosto.
Este pronunciamiento se produce pocas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitara a la milicia palestina la devolución inmediata a los 20 rehenes que actualmente se encuentran en su poder.
Izzat al Rishq, líder de Hamás, reiteró en un mensaje dirigido al mandatario estadounidense que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aún no ha brindado una respuesta. Destacó que el grupo ha dado luz verde a un acuerdo «basado en la propuesta del enviado especial estadounidense, Steve Witkoff».
Hamás reafirmó su voluntad de negociar una tregua que permitiría la liberación de «todos» los secuestrados a cambio de un número acordado de prisioneros palestinos. Además, acusó a Netanyahu de ser el verdadero obstáculo para alcanzar un alto el fuego, alegando que su intención es prolongar el conflicto indefinidamente.
Respuestas de las autoridades israelíes
El jefe del Ejecutivo de Israel calificó la propuesta de Hamás como «otra maniobra propagandística que no aporta nada nuevo». En un comunicado de su oficina, defendió las condiciones establecidas por el Gabinete de Seguridad, que semanas atrás aprobó la ofensiva en Gaza, a pesar de las advertencias del jefe del Ejército sobre los peligros para la vida de los rehenes.
«La guerra podría terminar inmediatamente», afirmó, siempre y cuando se cumplan condiciones como «la liberación de todos los rehenes, la desmovilización de Hamás, la desmilitarización de la Franja, el control de seguridad israelí en el área y el establecimiento de una administración civil alternativa que no fomente el terrorismo, no albergue terroristas ni represente una amenaza para Israel».
Por su parte, Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional, expresó en su canal de Telegram que «para no tener que seguir respondiendo a los comunicados vacíos de Hamás, es necesario que Hamás deje de existir». Afirmó que la única respuesta efectiva contra estos «terroristas nazis» es optar por una rendición total, que incluya el desarme completo, la emigración voluntaria de la Franja y la liberación inmediata de todos los secuestrados, sin concesiones que impliquen la liberación de miles de «Sinwaríes» de las cárceles.
T/Europa Press-AFP

