Carlos Carrasco fue designado para asignación por los Bravos al día siguiente de su apertura contra los Mets de Nueva York, el miércoles por la noche en el Citi Field. En el movimiento correspondiente, el equipo llamó desde sus granjas al lanzador Hunter Stratton.

Carrasco se fue sin decisión en el eventual triunfo de Atlanta 11-6 contra los metropolitanos, pero encajó seis hits –entre ellos un jonrón- y seis anotaciones, con tres bases por bolas y dos ponches, lo que elevó a 9.88 su promedio de carreras limpias en tres aperturas, pese a que tuvo un inicio de calidad en su debut en Atlanta, permitiendo siete imparables, incluido un cuadrangular, tres rayitas, dos boletos y cinco ponches frente a los Rojos de Cincinnati.

El derecho fue agregado a la nómica activa el 31 de julio, luego de ser adquirido desde los Yanquis.

Es la segunda vez que Carrasco es designado para asignación (DFA, por sus siglas en inglés) en lo que va campaña. Antes lo hizo Nueva York y el barquisimetano aceptó ir al Scranton/Wilkes-Barre (Triple A).

Cuando un jugador es eliminado del roster de 40, vía DFA, el equipo debe, dentro de siete días, devolver al pelotero a la lista de 40 hombres, colocarlo en waivers, cambiarlo, liberarlo o enviarlo directamente a Ligas Menores. Está por verse qué ocurrirá.

A sus 38 años de edad, son pocas las opciones para Carrasco, que desde 2023 exhibe balance de 8-20, con un PCL de 6.36 (239.1 IP/169 CL), en 52 partidos, 50 como iniciador.

Con Nueva York compiló récord de 2-2 y PCL de 5.91, en ocho compromisos (seis aperturas), después de ganarse un lugar en la rotación del equipo, tras una sólida primavera.

T/Prensa LVBP