Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea, ha visitado el paso fronterizo de Rafah entre Egipto y Gaza para denunciar las restricciones impuestas por Israel a la entrada de ayuda humanitaria. Durante su visita, Borrell se mostró sorprendido e indignado al ver más de mil camiones con ayuda humanitaria detenidos, esperando hasta tres meses para ingresar a Gaza.

Borrell destacó que estas restricciones no son el resultado de una catástrofe natural, sino de decisiones humanas. Subrayó que la crisis humanitaria en Gaza es una situación creada por el hombre y no por desastres naturales como inundaciones o terremotos.

La situación en Gaza es crítica, con la presencia de aguas fecales y la falta de plantas desalinizadoras, lo que ha provocado el primer caso de polio en 25 años. Además, 700 cilindros médicos de oxígeno y otros materiales médicos permanecen bloqueados por las autoridades israelíes.

Borrell hizo un llamado urgente a facilitar la entrada de ayuda humanitaria a Gaza para aliviar el sufrimiento de la población.