El ejército israelí ha reanudado sus operaciones militares en el norte de Cisjordania, causando graves daños en la ciudad de Tulkarem. Israel asegura que estas incursiones tienen como objetivo prevenir atentados terroristas; sin embargo, los palestinos consideran que la ofensiva militar es una ampliación de la guerra en Gaza y un intento de perpetuar el dominio militar que Israel ejerce desde hace décadas sobre el territorio.

Según el Ministerio de Sanidad de Cisjordania, 33 palestinos han muerto y 130 han resultado heridos desde el pasado miércoles. Esta cifra eleva el balance de palestinos fallecidos en este territorio ocupado a 685, con cerca de 5,700 heridos desde que comenzó el conflicto en octubre.

(CGTN)