
Los policías y militares de Bolivia comenzaron este sábado a quitar los bloqueos realizados por los sectores que exigen la renuncia del presidente boliviano, Rodrigo Paz, en las vías principales que comunican el occidente y el centro del país desde principios de mayo.
Los militares comenzaron, dentro del estado de excepción decretado en la madrugada de ayer, a despejar las piedras, montones de tierra y bloques de concreto que los manifestantes habían puesto en la carretera hacia la región andina de Oruro. Con dicho objetivo, se desplegaron desde temprano desde ciudades como El Alto, vecina de La Paz. Simultáneamente, un grupo adicional de agentes y militares partió también desde esa zona.
El Gobierno de Rodrigo Paz declaró el estado de excepción el sábado con el fin de deshacer los bloqueos de carreteras que se instalaron a inicios de mayo por grupos campesinos y simpatizantes del exmandatario Evo Morales. Dichos bloqueos, que causaron desabastecimiento de oxígeno medicinal, alimentos y combustible, así como pérdidas millonarias, fueron levantados.
El decreto, que tiene que ser aprobado por el Legislativo dentro de las 72 horas, establece que las Fuerzas Armadas colaboren con la Policía en la regulación de los conflictos.La comitiva, encabezada por Ernesto Justiniano, ministro de Defensa, llegó a Achica Arriba, donde se produjeron confrontaciones entre los manifestantes y las fuerzas del orden el 23 de mayo pasado durante un intento de desbloqueo.
En el sitio quedaron los escombros de un vehículo oficial que los manifestantes quemaron en aquel entonces, así como también las oficinas de la policía, el control sanitario y los peajes, todos arrasados por una multitud.Justiniano subrayó que «no ha habido ningún inconveniente» y que se ha observado «tranquilidad«.
T/Telesur

