La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha sancionado a diez personas, entre ellos periodistas y directivos del canal RT, así como a dos entidades rusas. Simultáneamente, el Departamento de Justicia ha imputado a dos empleados de RT como agentes extranjeros encubiertos, mientras que el Departamento de Estado ha impuesto restricciones de visados y ha declarado a RT y sus subsidiarias RIA Novosti, Sputnik y Ruptly como “misiones extranjeras” y no medios de comunicación.

“Los actores patrocinados por el estado ruso han utilizado durante mucho tiempo una variedad de herramientas, como falsificaciones profundas de inteligencia artificial generativa y desinformación, en un intento de socavar la confianza en los procesos e instituciones electorales de Estados Unidos”, señaló la OFAC en un comunicado. La OFAC aseguró que a principios de 2024, los ejecutivos de RT, un medio financiado por el estado ruso, “comenzaron un esfuerzo aún más nefasto para reclutar de manera encubierta a influencers estadounidenses” para apoyar su “campaña de influencia maligna”.

Entre los sancionados por la OFAC se encuentran Margarita Simonovna Simonyan, editora en jefe de RT; Elizaveta Yuryevna Brodskaia, editora en jefe adjunta de RT; y Anton Sergeyvich Anisimov, subdirector de RT. En otra acción simultánea, el Departamento de Estado sancionó al grupo de medios Rossiya Segodnya y a cinco de sus filiales (RIA Novosti, RT, TV-Novosti, Ruptly y Sputnik) “por sus nefastas actividades de influencia encubierta”.

Estas acciones han generado un debate sobre la libertad de expresión y el papel de los medios de comunicación en la sociedad. Mientras que las autoridades estadounidenses argumentan que estas medidas son necesarias para proteger la integridad de sus procesos democráticos, críticos de las sanciones advierten que podrían representar una violación a la libertad de prensa y expresión, al restringir la operación de medios extranjeros en el país.