
Natchaieving Méndez
Querid_ R.D:
Sé que hoy has decidido abandonarme por ser una fecha en la que todo el mundo está en mi contra, pero te escribo porque sé que me amas y no puedes vivir sin mí. ¿Cómo lo sé? Por el tiempo que llevamos juntos, en la manera que me sostienes, cómo me enciendes con ansias. Lo veo en tu mirada cuánto disfrutas cada bocanada que te regalo, lo sé, soy tu placer, el pequeño lujo diario, no puedes negarlo y evitarlo.
Sabes que sin mí tu rutina, las fiestas, los compromisos sociales, todo sería aburrido y la ansiedad te aturdiría. Eso dice tu mente, la televisión, el cine, una sociedad que amoldé desde finales del siglo XIX, cuando adquirí la forma en la me conoces.
Influencia social, curiosidad, estrés, esa sensación de “falsa calma” en medio del caos; así comenzó esto que otros no entienden, nuestra conexión única, nuestra complicidad. Tenías 14 años cuando me probaste por primera vez R.D, imitabas a tu tía que también me amó, pero para acompañar a su marido, en cambio tú… tú eres diferente, oliste mi perfume y tu amiga me puso en tus manos y nació este amor que nadie comprende. Te dejaste arrastrar por la sociedad.
Tienes casi 50 y soy tu dueño desde hace 35 años, intentaste dejarme a los 30, pero te seduje con publicidad y la creencia de que te doy libertad e irreverencia. Me tomaste a los 38 y sigues conmigo porque has programado a tu mente para tenerme siempre a tu lado.
Cada vez que me enciendes, tragas mi humo y lo devuelves, te inyecto nicotina y le doy a tu cerebro con un golpe de placer efímero. Tu corazón se acelera, tus arterias se estrechan y tu presión sube, mientras tu cuerpo empieza a pedirme más. Te hago sentir alerta, pero aprovecho para quitarte aire. Te doy calma, pero no te das cuenta que cada bocanada es un pacto que desgasta tu fuerza, tu resistencia y, con el tiempo, tu libertad.
Esta relación no es exclusiva y lo sabes, somos abiertos en esto. Aun cuando hay países en América Latina que han regulado que me consuman, mi presencia sigue en ascenso y con una proyección anual del 5,60% entre 2025 y 2034. Algunos estudios han descubierto que he causado la muerte a unas 351 mil personas latinoamericanas al año y la obsesión conmigo ha generado costos de hasta 49 mil 804 millones de dólares en salud y economía.
Por ahí hay uno “ique electrónico” que quiere sustituirme, pero igualmente me cuelo en el comercio ilícito.
Cuando me inhalas hago que más de 7 mil sustancias tóxicas entren en tu cuerpo, al menos 70 son cancerígenas. Si, es verdad, lo reconozco, es posible que el humo te dañe “un poquito”; que los químicos dañen tu ADN celular, que provoque mutaciones que pueden derivar en cáncer de pulmón.
Quizás con el tiempo mi presencia en tu vida te cause inflamación crónica, obstruya tus vías respiratorias y tengas pérdida de función pulmonar. Es posible que nuestro amor evolucione en una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y finalmente tengas insuficiencia respiratoria. Tal vez, si progresa el cáncer se reduzca la capacidad de oxigenación de tu cuerpo y afecte órganos vitales y te lleve a la muerte. ¡Ay! pero eso no debe dañar nuestra relación única, me dices que esporádica, pero sabes que no puedes dejarme y además enfermas a quienes están a tu lado.
En estos días escuché que te dijeron que soy un ladrón disfrazado de placer ¿realmente crees eso? Sé que te compras dos cajetillas de cigarro para una semana y que gastas como $10 dólares para ello. También que al mes debes disponer de $40 o más pues si te sale una “noche de fiestas”, porque es necesario reforzar. Es un dinero que, si bien podrías gastar en carne, verduras, frutas u otros alimentos lo gastas en mí, pero… ¿Acaso el placer no merece ciertos sacrificios? Imagínate cuánto gastas al año en mí, ¿más de 500 dólares, tal vez?
Me llaman tóxico, me etiquetan como el peor enemigo, pero a inicio de los años 30 era símbolo de estatus, sabiduría, linaje, elegancia. Toda la discriminación comenzó en los 50 cuando aquel estudio reveló que activo el cáncer, pero igual ya estaba en la mente del colectivo.
Si decides dejarme, lo entenderé. Posiblemente sentirás que la respiración se vuelve más fácil, que tu corazón trabaja mejor y tu preocupación por desarrollar enfermedades graves disminuirá. Con el tiempo, tus pulmones se regenerarán, lucirás una piel más sana y tu energía aumentará. Además, ahorrarás más dinero, protegerás a quienes te rodean…ganarás vida, pero ¿a qué costo sin este amor?
Hoy, Día Mundial de Sin Tabaco, fecha que fue establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1987, pregúntate ¿realmente tienes voluntad para vivir sin mi?
Con la arrogancia de quien sabe que siempre vuelves,
Tu cigarro.

