
Días y días escuchando que el balón parado era clave en la eliminatoria y el Real Madrid comprobó de primera mano por qué había tanto ruido con ello. Declan Rice, con los dos primeros goles de su carrera deportiva de falta directa, y Mikel Merino, con un trallazo, tumbaron al equipo blanco y situaron al campeón de Europa con pie y medio fuera de las semifinales.
Hará falta un milagro, el enésimo y quizás el más grande, para que el Real Madrid se clasifique para la siguiente ronda.
En una segunda parte de acierto total y de éxtasis en Londres, los ‘Gunners’ consiguieron el premio que llevan buscando años, sentirse grandes en Europa, su gran debe y espina histórica.
Comenzaron sacando un tifo de Thierry Henry, autor del gol en la única eliminatoria en la historia de la ‘Champions’ entre estos dos equipos, y terminaron bailando al Real Madrid de Carlo Ancelotti, hundido y derribado de una forma que no se vivía desde que el City le clavara cuatro hace dos años en el Etihad Stadium.
Inter derribó a Bayern
Un Inter de Milán implacable, comandado por el argentino Lautaro Martínez, derrotó al Bayern de Múnich por 1-2 en un partido con ocasiones para ambos equipos y algunas más para los bávaros, pero el equipo italiano estuvo implacable con las suyas.
El Inter se adelantó en el minuto 38 por medio de Lautaro con un fuerte remate dentro del área. La jugada se inició por la banda izquierda -la más activa del Inter-, desde donde Carlos Augusto lanzó un centro que recibió Thuran y tocó atrás de primera para que Lautaro definiera con el borde exterior del pie derecho.
El empate llegó en el 85, por intermedio de Müller, que empujó al fondo de la red un centro de Konrad Laimer desde la izquierda.
El Bayern era el equipo que llevaba la iniciativa pero el Inter fue implacable en un contragolpe, otra vez por la izquierda y otra vez comandado por Carlos Augusto que centró para que Frattesi definiera en el 88.
EFE

