
La aerolínea irlandesa de bajo costo Ryanair comunicó este 2 de noviembre que estudia medidas de ahorro para hacer frente al alza del combustible impulsada por el conflicto en Oriente Medio.
Entre ellas figuran la congelación temporal de salarios y la reducción del número de tripulantes en sus vuelos.
La compañía, además, prevé que el aumento del precio del combustible impulse al alza las tarifas de los vuelos europeos de corta distancia y que la menor capacidad de sus competidores también contribuya a ello. Sin embargo, considera poco probable que estas subidas compensen por completo un incremento estimado de unos 2.000 millones de euros (2.240 millones de dólares) en su factura de combustible durante el ejercicio fiscal 2028.
El impacto del encarecimiento del combustible ya se ha reflejado en los resultados de Ryanair, que ganó 1.610 millones de euros (1.800 millones de dólares) entre julio y septiembre, un 6 % menos que en el mismo periodo del año anterior.
T|RT