Cadenas de supermercados e hipermercados en Suecia, Bélgica, Luxemburgo, Estonia y Francia sufrieron esta semana fallos masivos en sus congeladores y refrigeradores provocados por aparentes ciberataques coordinados, los cuales obligaron a los comercios a desechar toneladas de alimentos echados a perder.

Según reportó la agencia AP News, piratas informáticos lograron acceso remoto a las computadoras de gestión térmica de los establecimientos durante horas nocturnas para alterar intencionalmente los termómetros y elevarlos hasta los 50 °C (122 °F), afectando la cadena de frío de carnes, lácteos y productos congelados a escala europea.

ICA Group: La principal cadena del país reportó que un número limitado de establecimientos sufrió incidentes en sus sistemas durante la noche. En el caso de la sucursal ICA Kvantum en Sjöbo (sur del país), los gerentes confirmaron en redes sociales que sus equipos fueron manipulados y ajustados remotamente a 50 °C, obligándolos a retirar toda la mercancía congelada.

Delhaize: La compañía indicó que un «incidente informático» afectó los sistemas de frío en varias decenas de sus tiendas localizadas principalmente en Bélgica y en el vecino Luxemburgo. La portavoz Sarah De Meester precisó que, si bien la entrega en centros de distribución se mantiene normal, la disponibilidad de frescos en sucursales sufrió limitaciones temporales.

Carrefour Bélgica: Informó que sufrió un ciberataque dirigido exclusivamente a las instalaciones de refrigeración que impactó a 15 de sus más de 700 tiendas en el país.

Selver: Registró la afectación en uno de sus establecimientos.

Tecnología afectada: La cadena estatal de radiodifusión ERR citó al director ejecutivo de la proveedora Kitman Coldtech, Jann Mutso, quien explicó que los atacantes lograron manipular el software de enfriamiento subiendo los termómetros a 50 °C. Las alarmas permitieron actuar en cuestión de minutos para contener pérdidas mayores.

El ataque actual sigue a un precedente registrado el mes pasado, donde cibercriminales tomaron el control a distancia de los sistemas de refrigeración en cientos de supermercados y tiendas independientes en todo el territorio francés, aprovechando vulnerabilidades en sistemas operativos o de gestión térmica antiguos.

Las empresas afectadas y las autoridades continúan evaluando la cifra exacta en toneladas y montos económicos de los inventarios destruidos por el romper de la cadena de frío. No obstante, las firmas coinciden en que la modalidad utilizada apunta a vulnerabilidades en el Internet de las Cosas (IoT) y sistemas centralizados de control climático, donde los atacantes buscan inutilizar los suministros de alimentos frescos sin alterar el resto de las operaciones informáticas de las tiendas.

T|EL UNIVERSAL