
El precio del gas en Europa podría alcanzar los 2.500 dólares por cada 1.000 metros cúbicos durante los períodos de mayor demanda invernal, según advirtió Alexéi Miller, el presidente de Gazprom, en un mensaje publicado el 30 de octubre.
Varios expertos coinciden con que la situación actual presenta varias similitudes con la crisis energética de hace cinco años. «Hay muchas posibilidades de que se repitan los acontecimientos de la segunda mitad de 2021», afirmó Alexander Frolov, subdirector del Instituto Internacional de Política Energética y Diplomacia (MIEP) de Mgimo.
«Las inversiones de las grandes empresas se irán alejando de la UE»
Y las consecuencias podrían ir más allá del encarecimiento de la energía. «Parte de las empresas tendrá que suspender su actividad. Pero lo más importante es que la actividad inversora de las grandes empresas se irá alejando de la UE», advirtió Frolov. Según explicó, el aumento de los costes energéticos podría acelerar el traslado de inversiones industriales a países con gas más barato.
A este respecto, las reservas europeas estaban al 75 % de su capacidad el 21 de octubre, según la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía de la UE (ACER). En Alemania, uno de los mayores consumidores de gas del bloque, el nivel era del 61,3 % el 23 de octubre. Además, el conflicto en Oriente Medio ha añadido entre 18.000 y 33.000 millones de euros a la factura europea de importación de gas.
Por su parte, la Comisión Europea informó a principios de octubre, tras una reunión del Grupo de Coordinación del Gas, que el sistema gasístico de la Unión Europea está preparado para cubrir la demanda durante el próximo invierno, pese a que las reservas en los depósitos son inferiores a las de años anteriores. El organismo señaló que la situación actual es muy diferente a la del invierno de 2021-2022. Según sus estimaciones, la UE está mejor preparada gracias a la diversificación de los suministros, la ampliación de la capacidad de importación de gas natural licuado (GNL) y la reducción de la demanda de gas.
Crisis energética
Tanto la decisión de la UE de romper en general con los hidrocarburos rusos baratos como la imposibilidad de suministrar gas directamente a través del Nord Stream, que fue volado en el 2022, provocaron una crisis energética en el bloque comunitario.
El inesperado romance del ‘corazón’ de Europa con el gas ruso
La reciente escalada en Oriente Medio disparó los precios del petróleo y del gas y, como resultado, Europa se enfrenta a una energía todavía más cara, presión sobre los hogares y las empresas, cierres industriales, despidos y una economía cada vez más debilitada.
Las reglas de la UE obligan a los países miembros a rellenar sus reservas de gas hasta al menos el 80 % de la capacidad nacional para diciembre, algo que normalmente se hace en verano, cuando la demanda y los precios suelen ser más bajos. En un escenario de escasez del GNL procedente de Catar y con temperaturas inferiores a la media, el precio del gas podría escalar hasta los 110 euros por megavatio/hora durante el invierno boreal.
T| RT