
El triunfo llegó con el 51,77% de los votos válidos frente al 48,23% de Flávio Bolsonaro, con el 99,9% de las secciones escrutadas. Lula, que había quedado segundo en la primera vuelta, se aseguró así un cuarto mandato.
Pasada la elección, dijo, ya no hay adversarios: «Yo tengo que gobernar para 215 millones», afirmó el presidente, que prometió tratar a todas las regiones en igualdad de condiciones y dar a las mujeres más respeto en las políticas públicas. Anunció también que se tomará en serio la política de cuidado de los mayores, a quienes llamó responsables de la existencia de los brasileños.
«Yo no tengo preferencia por ninguna religión. Yo tengo preferencia por la fe del pueblo brasileño», aclaró, y defendió que un Estado laico garantice la libertad religiosa plena.
Una derrota de la mentira
«Esta elección fue una derrota del negacionismo. Fue una derrota de la mentira», sentenció. Confesó que los debates lo dejaban afectado, pese a su larga experiencia y a que pasa el año reunido con los líderes del G20, los BRICS y el G7. Nada de eso lo preparó para enfrentar a «un representante genuino de los milicianos en este país», haciendo referencia a Flávio Bolsonaro.
«Nunca imaginé que una persona pudiese mentir tanto con tanta desfachatez como si no tuviese dentro de él un poquito de sinceridad», agregó. «Parece todo falso».
Lula adelantó que regulará las plataformas digitales y reclamó que el delito cometido en internet reciba el mismo trato que el crimen en la vida real. Cuestionó a las empresas que ganan millones en Brasil sin pagar impuestos mientras intentan orientar el voto, y denunció una intromisión externa a través de esas plataformas durante la campaña.
El presidente prometió universalizar la escuela integral hasta el bachillerato y extender a todos los estudiantes de ese nivel el Pé-de-Meia, el incentivo para que los jóvenes no abandonen las aulas por trabajar. Anunció además una versión universitaria del programa.
Pidió más matemáticas y más ingeniería, y explicó: «Yo no quiero depender de inteligencia artificial norteamericana. Yo quiero crear una brasileña», advirtió. Para lograrlo propuso aprovechar la energía renovable del país para atraer centros de datos, con la condición de que las empresas reserven parte de su capacidad para información brasileña.
T/Telesur